A la llama del espíritu y el humo de la música

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POEMAS DEDICADOS AL ROCK
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A LOS COMPOSITORES, INTÉRPRETES Y GRUPOS
QUE LO HAN HECHO POSIBLE




VEREDAS EN EL OCEANO PACIFICO

The lonely sea
The lonely sea
It never stops
For you and me

—Brian Wilson

Va el autobús por la carretera
bordeando las playas de California…
y desde mi ventanilla observo el mar y el cielo.

Cielo gris y mar azul-gris
excepto allí donde la luz velada del sol
produce un manto casi dorado, casi plateado.

A medida que el autobús avanza
la mancha luminosa se desplaza
como si fuera parte del mar
y, al mismo tiempo,
como si nunca lo tocara.

Las olas diminutas -a la distancia-
brillan con crestas metálicas
por un brevísimo instante.

El autobús sigue
y la luz toca ya otras olas.

Muchas, muchísimas crestas
(casi todas)
quedan grises en la penumbra…

Sólo unas cuantas
-pero muchas, muchísimas-
resplandecen en la luz de un breve instante.

Y sin embargo el mar
permanece inalterable.

Todas esas olas diminutas
a lo natural le pertenecen.

Mejor aún:
todas esas variaciones infinitas
son parte del mar.
La parte visible del mar.

Y sin embargo, no están separadas,
y en nada se diferencian del mundo
del agua en las profundidades
salvo en el hecho de emerger
por un instante.

Y de todas esas olas
que puntean la superficie
sólo unas cuantas
-muchas, muchísimas-
son tocadas por la luz del sol,
para disolverse un instante después
en la masa amorfa del Océano Pacífico.

El sol está vivo.
La luz está viva.
El mar está vivo.

Y yo aquí en el autobús
estoy vivo también:

soy testigo

de estas simplezas insondables
hasta que la luz me pase
y mi onda diminuta se reintegre
al inmenso mar
del que nunca hemos estado aparte.


"The Lonely Sea" - The Beach Boys




"The Lonely Sea" - Versión de Steve Almaas & Ali Smith